De un modo muy general, el outsourcing puede definirse como una subcontratación de terceros de actividades complementarias a la principal. En base a esta definición, el outsourcing financiero consistiría en la traslación, o externalización, de funciones como contabilidad, facturación o gestión de la tesorería. En definitiva, se trata de una estrategia que permite que una empresa externa se encargue de funciones internas, normalmente no estratégicas, de una organización.

 

La evolución del outsourcing

Históricamente, el outsourcing financiero era considerado por la mayoría de empresas como una táctica para reducir los costos de las actividades administrativas. Poco a poco, las actividades transferidas han ido ampliándose en número e importancia, hasta llegar a la situación actual, en la que las empresas de outsourcing están asumiendo funciones cada vez más importantes, convirtiéndose en herramientas claves de gestión para las organizaciones que deciden utilizar sus servicios.

Este proceso basado en la asunción de funciones de cada vez más peso, exige un grado considerable de intercambio bidireccional de información (feedback financiero), lo que implica la necesidad de una buen coordinación y, sobre todo, una alto grado de confianza entre la empresa de outsourcing y la principal.

 

 

¿Por qué está creciendo la demanda de externalización?

La creciente demanda de outsourcing también conocido como externalización o tercerización, se debe a la presión constante por conseguir una mejora y optimización de la actuación financiera. Mejora que exige unos niveles de competencia y eficacia cada vez mayores en las funciones relacionadas con las finanzas y la contabilidad.

 

Ventajas del outsourcing financiero

En general, el outsourcing está muy bien aceptado y valorado por profesionales y expertos que lo consideran un método estratégico que permite a los emprendedores y directivos aumentar las capacidades y recursos de sus empresas, concentrando sus propios recursos en las funciones esenciales.

A continuación desglosamos las principales ventajas:

  • Se reduce los gastos y costos de la empresa que lo contrata.
  • Aumento de los recursos y capacidades de las empresas.
  • Permite a las organizaciones dedicarse únicamente a su negocio.
  • No es tan necesario una actualización constante de las infraestructuras tecnológicas.
  • Flexibilización de las estructuras.
  • Optimización de servicios y funciones gracias al acceso a proveedores con alta tecnología y nuevas técnicas que el equipo primario de la empresa no posee.
  • Aumento de la eficacia gracias la estandarización de dichos procesos.
  • Establecimiento de referencias para supervisar, consolidar y coordinar actividades.
  • Posibilidad de poner en marcha servicios centralizados que disminuyen la exposición a las operaciones con divisas y los riesgos y costes que comportan.
  • Gestión de la liquidez que reduce los gastos bancarios al tiempo que mejora los resultados relacionados con el tipo de interés.
  • Ejecución de las transacciones que permiten optimizar los procedimientos.
  • Mayor y mejor planeación estratégica de las actividades empresariales.
  • La empresa contratante puede beneficiarse del valor agregado de los servicios que ofrecen los proveedores.
  • Se dispone de mejores herramientas de análisis de resultados: big data y business intelligence.

 

Algunos inconvenientes

Como toda decisión empresarial, el outsourcing tampoco está libre de determinados riesgos:

  • Excesiva dependencia de un tercero.
  • Posible falta de entendimiento entre la empresa principal y la de outsourcing o terciaria: ambas empresas no comparten la misma cultura de trabajo, falta de compromiso, etc…

 

La disyuntiva del outsourcing: claves para el éxito de su implantación

En la actualidad, casi todas las empresas se hallan ante la disyuntiva de mantener las tareas de tesorería y otras funciones financieras de la empresa o externalizarlas parcialmente. Otra cuestión es definir qué actividades traspasar a una empresa externa y cuáles no.

Algunas claves para garantizar el éxito de la puesta en práctica del outsourcing financiero son:

  • Definir muy bien cuáles son las funciones de la empresa terciaria, documentándolas exhaustivamente y asegurarse de que han sido perfectamente comprendidas por todas las partes.
  • Crear un clima de confianza y colaboración entre todos los profesionales, tanto de la empresa contratante como la contratada.

 

Tendencia al crecimiento apoyado en las nuevas tecnologías

Los pronósticos sobre outsourcing financiero apuntan a que este sistema experimentará un crecimiento importante en los próximos años, apoyándose sobre todo en los últimos avances tecnológicos y el imparable proceso de digitalización: icloud, big data…

La principal tendencia de funcionamiento será conservar la responsabilidad y las decisiones de identificación y fijación de nuevas estrategias en la empresa principal, aunque el procedimiento creado para su ejecución se externalizará cada vez más.

En definitiva, el outsourcing financiero es una estrategia que puede servir de gran ayuda a las PYMES, puesto que permite liberar recursos que pueden dirigirse a crear o fortalecer áreas con debilidades operativas, tales como el área de finanzas. De esta forma, es posible mantener las ventajas comparativas y competitivas de la organización.

 

Post relacionados: