¿Por qué en España el 80% de la financiación de las pymes proviene de entidades financieras mientras en USA ronda sólo el 20% del total?

Si queremos que un banco conceda un préstamo a nuestra PYME, tendremos que pasar por una o varias entidades financieras para que estas revisen concienzudamente nuestro plan de negocio y consideren si lo pueden aprobar. Lo que quieren es asegurarse de que tu empresa es rentable y vas a poder devolver el dinero prestado. Y por esta razón suelen decidirse más por proyectos o negocios que tengan garantía de éxito. Apuestan sobre todo por ideas que ya han sido probadas y son seguras. Es difícil que las entidades financieras se decidan a prestar dinero a proyectos que se salgan de lo establecido. Pero entonces, ¿por qué nos quejamos de que hay poca innovación? ¿Quien apuesta por ella?

 



De nuevo, cuando hablamos de innovar, el primer país en el que pensamos es Estados Unidos. Allí las empresas que quieren innovar no buscan financiación en entidades financieras sino que la buscan en los mercados de capitales. Un 50% de las empresas de Estados Unidos han emitido bonos para conseguir financiación. Eso, aquí en España, parece difícil que ocurra con nuestras Pymes y capitales tan pequeños.

 

Ideas para reducir la dependencia bancaria

  1. Crecimiento: En España tenemos un problema con el tamaño de nuestras Pymes. La mayoría tienen menos de 10 empleados y eso es un problema para nuestra competitividad y dificulta el acceso al crédito. Diversificar fuentes de financiación con una estructura tan pequeña es complicado. No se puede acceder a MARF (emisión de Renta Fija) ni a cotizar en MAB (Mercado Alternativo Bursátil). El capital riesgo y las plataformas de inversión alternativa son las únicas posibilidades si no crecemos y la estrategia de crecimiento puede venir por la vía exportación y apertura de nuevos mercados.
  2. Transformación de la estructura financiera: Tenemos que dar más peso a la financiación con capital y menos a la que produce deuda. Apostemos por nuestros propios recursos, aunque eso suponga ceder una parte de nuestro capital a terceros.
  3. Profesionalizar más las empresas: Que una empresa sea pequeña no tiene porqué ser sinónimo de relajación en el control de la gestión financiera. Necesitamos también tener máxima exigencia en cuanto a la transparencia de esa gestión. Se trata de dos condiciones imprescindibles para quienes quieran conseguir financiación alternativa. Por ejemplo, si una firma de capital riesgo invierte en la compañía además de dinero ofrece ayuda para profesionalizar la gestión.
  4. Diversificar obligatoriamente: La financiación de nuestras empresas debe tratarse de igual forma que las carteras de inversión. Si una de las fuentes de financiación falla, las otras deben compensarla. Para la empresa es más beneficioso diversificar su pool bancario y tener menos dependencia de la banca, por lo que no es mejor tener más líneas abiertas con diferentes bancos, sino también abrir líneas con otras plataformas de financiación alternativas para diversificar riesgos y, sobre todo, para acceder a una financiación que es mucho más ágil, sencilla y transparente que la bancaria.
  5. Comenzar con el circulante: Lo primero es tratar de conocer los canales de financiación no bancaria y entrar en ellos. Podría comenzarse con la financiación de circulante. En este sentido las plataformas de inversión en créditos a pymes están jugando un papel cada vez más importante en la financiación del circulante de las pymes. Las Pymes pueden utilizar estas plataformas como financiación complementaria a la de las entidades financieras. Diversifican riesgos y acceden a una financiación más ágil, sencilla y transparente.

 

Conclusión

Necesitamos reducir la dependencia con las entidades financieras. No solo por diversificar riesgos sino por lo que supone eso en cuanto a apertura hacia nuevas posibilidades de innovación. Las próximas fusiones bancarias que se avecinan en nuestro país aún dificultarán más todo esto. Como pyme debemos adelantarnos antes de que pase. Las plataformas de inversión en crédito a pymes pueden ser una de las mejores opciones. Su objetivo es conceder préstamos sin la intervención de una entidad financiera, basándose en la existencia de particulares que quieren financiar a empresas directamente a cambio de un interés. Se trata de fórmulas de financiación complementaria que van a ayudar a canalizar recursos destinados a financiar la actividad empresarial, y que ya funcionan con éxito desde hace años en países como Estados Unidos o Reino Unido. Teniendo en cuenta que la mayor parte de nuestras empresas son pymes y que cada vez hay más emprendedores, parece lógico que estas plataformas alternativas constituyan en sí mismas una medida de estímulo a la actividad.

 

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