En las últimas semanas ha crecido en importancia la noticia acerca del tambaleo de uno de las más grandes empresas de nuestro país. La multinacional Abengoa ha estado a punto de caer al abismo al acumular una deuda superior a los 20.000 millones de euros. Su afán por convertirse en líder mundial de un sector tan complicado como el de la energía solar le llevó a realizar enormes inversiones en una tecnología que todavía está por desarrollarse. Esto, unido a la situación de crisis en la que todavía nos encontramos, la bajada del precio del petróleo y la disminución de las posibilidades de financiación crearon un caldo de cultivo ideal para que Abengoa estuviera durante unas semanas al borde del precipicio.
Gracias a trabajos de ingeniería financiera, la venta de activos y la negociación con proveedores, parece que la salvación de Abengoa está hoy algo más cerca.
Pero la situación por la que pasa este gigante empresarial nos da pie para reflexionar acerca de la importancia de mantener la deuda de nuestra empresa bajo control.
¿Es un problema que tu empresa tenga deuda?
Evidentemente no es un problema que tu empresa tenga deuda. De hecho, cierto nivel de endeudamiento es lógico y hasta necesario en cualquier empresa que no quiera quedarse atrás respecto a su competencia. Necesitarás financiar la estrategia de producción y venta de nuevos productos o servicios si quieres mantener una ventaja competitiva. De hecho, tu departamento de producción y de marketing presionarán a tu departamento financiero para conseguir esa financiación.
Sin embargo, sí es importante controlar ese nivel de deuda y asegurarse que está en línea con las necesidades reales de tu empresa. Tu departamento financiero tendrá que velar por el equilibrio entre las necesidades financieras de tu empresa para mantener su crecimiento y la capacidad de la misma para obtener y gestionar esa financiación. Si ese equilibrio es correcto, la deuda ayudará a que el valor de tu empresa sea más alto y que por lo tanto sea considerada más atractiva para clientes y nuevos inversores.
Algunas preguntas importantes que debes hacerte
Así que podemos concluir que efectivamente la deuda puede ser buena, pero siempre que sea utilizada para financiar activos que paguen por sí mismos esas deudas. Y siempre que la deuda haya sido adquirida en mercados lo más beneficiosos posibles para nosotros.
Será bueno que te hagas estas preguntas para decidir el nivel y la forma de financiación más beneficiosa para tu empresa :
- ¿Cuáles son las necesidades de financiación reales de mi empresa?
- ¿Cuánto dinero vamos a necesitar durante los próximos 3 a 5 años para desarrollar la estrategia marcada?
- ¿Durante cuánto tiempo será necesario ese dinero?
- ¿Necesitaremos que esa financiación tenga características especiales en cuanto a moneda o vencimiento?
- ¿Cuál es el endeudamiento actual que tiene mi empresa?
- ¿Me puede perjudicar cara a terceros aumentar más el nivel de riesgo de mi empresa?
La respuesta a estas preguntas te permitirá tomar las mejores decisiones. Piensa siempre en que el coste de la financiación debe de ser inferior a la rentabilidad que vas a obtener con el activo. Y si esto tienes claro que es así pero no quieres o no puedes aumentar más el nivel de riesgo de tu empresa puedes acceder a financiación a través de Crowdlending, que como sabes tiene como una de sus ventajas que la financiación adquirida en este mercado no computa en CIRBE.
Post relacionados:




No hay comentarios
No hay ningún comentario todavía.
Escribe un comentario