La proliferación en los últimos años de alternativas a la financiación bancaria en nuestro país ha conducido a algunos entes públicos a apostar por la difusión de la labor y el funcionamiento de plataformas de peer-to-peer lending como LoanBook.
Es el caso de ACCIÓ, la agencia para la competitividad empresarial adscrita a la Generalitat de Catalunya. Sandra Font, su responsable de financiación internacional y alternativa, nos explica en esta entrevista el trabajo que está realizando la entidad para la promoción de plataformas como la nuestra.
Entre otras iniciativas, ACCIÓ ha promovido una veintena de talleres desde el pasado enero a los que han asistido ya 670 personas interesadas en conocer las fuentes de financiación alternativas al alcance de las empresas.
¿En qué momento se plantea ACCIÓ empezar a promover la financiación alternativa?
En 2014, conscientes de la continuidad de las restricciones en el acceso a crédito a las pymes, empezamos a explorar las alternativas de financiación a la banca tradicional que existían en el mercado.
Para ello, estudiamos en primer lugar la implantación que este tipo de financiación tenía en Reino Unido, Alemania y Francia, nuestros referentes a nivel económico. En el primero de estos tres países advertimos que la mayoría de sus pymes accedían al crédito a través de la financiación no bancaria, y, si bien en Francia y Alemania esta cifra no era tan alta, también se erigía como un verdadero complemento al crédito convencional al representar alrededor del 50% de la financiación empresarial. Este hecho fue determinante para apostar por estas nuevas modalidades que empezaban a estar disponibles en nuestro país.
A partir de aquí empezamos a trabajar en el catálogo de financiación alternativa –cuya primera edición se lanzó el pasado septiembre–, y a hablar con las plataformas para poner en marcha un plan de soporte.
¿Cuáles son los objetivos de las sesiones que habéis organizado hasta ahora?
Para mí hay dos objetivos principales. El primero, difundir conocimiento. Y es que hablamos de opciones alternativas y complementarias a la banca que todavía son poco conocidas entre el tejido empresarial catalán. De hecho, aunque muchos empresarios tienen constancia de su existencia, suelen desconocer su funcionamiento. Y, en segundo lugar, brindar confianza a las pymes desde la administración para que apuesten por estas vías.
¿Qué aspectos del fintech te parecen más interesantes?
Además de plantear otra opción de financiación al alcance de las empresas, se trata de un producto muy ágil y rápido y que no tiene venta cruzada, factor que da mayor libertad al empresario.
¿Qué feedback estáis recibiendo por parte de las empresas asistentes a las jornadas?
Muchas de ellas desconocían la existencia de estas alternativas. Otras habían oído hablar de ellas, pero o no sabían cuál era su funcionamiento o les inspiraban una cierta desconfianza.
Sin embargo, y gracias a que las sesiones cuentan con ponencias a cargo de representantes de algunas de estas plataformas, las pymes muestran interés y entienden mucho mejor y de primera mano en qué consiste la financiación alternativa y cómo funciona.
¿Qué reacción habéis percibido no ya por parte de los empresarios sino de las cámaras que han acogido las sesiones?
Como pasa actualmente con otras organizaciones, las cámaras tienen que reinventarse porque muchos de los instrumentos ofrecidos hasta la fecha eran demasiado convencionales.
Con este ciclo de sesiones, hemos detectado que quieren involucrarse y colaborar en nuevos proyectos, y, por lo tanto, que les interesa acoger este tipo de jornadas.
¿Qué es lo que más te ha gustado de las exposiciones de LoanBook durante el ciclo?
Uno de los aspectos que me han parecido más característicos de LoanBook es su equipo. Se trata de una plantilla consolidada, proactiva, con mucha experiencia y con ganas de tirar adelante su proyecto y dar a conocer el crowdlending.
De hecho, de las diferentes plataformas que hay en la actualidad, LoanBook es una de las que opera con más transparencia.
El catálogo de financiación alternativa de ACCIÓ, que acaba de lanzar su segunda edición, ha cosechado un gran éxito, alcanzando más de 14.400 descargas desde septiembre de 2014. ¿Qué diferencias presenta respecto al del año anterior?
Una de las principales diferencias es el número de proveedores de fondos que incluye el catálogo. Mientras que el año pasado aparecían recogidas las opciones de financiación de 54 proveedores no bancarios, este año se han sumado 31 más, llegando a las 85.
En esta nueva edición también hemos incorporado a las plataformas de invoice trading –descuento de pagarés– y de crowdlending –financiación colectiva de préstamos–, entre las que se encuentra de hecho LoanBook.
Por último, en 2014 nos encontramos con que la mayoría de los proveedores de fondos que aparecían en el catálogo eran catalanes, mientras que este año hemos incorporado a un gran número de compañías que, pese a no ser de Catalunya, tienen actividad y están muy interesadas en darse a conocer en su territorio.
En las primeras tres semanas tuvimos casi 2.700 visitas al catálogo, que es muchísimo, por lo que prevemos un éxito igual o superior al que obtuvimos en la pasada edición.
¿Qué conclusiones puedes extraer de todo el proceso de creación de la ley de crowdfunding?
Creo que era una ley muy necesaria, ya que se tenía que regular el sector para dar seguridad jurídica tanto a las pymes como a los inversores. Por tanto, y pese a que hace un año y medio que la esperábamos, me ha parecido positiva.
Sobre todo veo que su aprobación ha sido muy relevante para el inversor. El hecho de que haya una ley que le proteja y haga una distinción entre los acreditados y los no acreditados es muy procedente.
¿Cómo ves el futuro del fintech?
Lo veo y espero verlo creciendo muchísimo, tal y como ha pasado por ejemplo en Reino Unido y en Estados Unidos. Sin embargo, no será fácil. España es un país donde el lobby bancario es muy fuerte, y prueba de ello es que la ley que regula el crowdfunding ha tardado más que en otros países. De todos modos, estoy convencida de que la financiación alternativa ha llegado a nuestro país para quedarse, crecer y ser una opción más a la que las pymes puedan recurrir para obtener financiación.
En cuanto a los bancos, y pese a las reticencias iniciales, acabarán invirtiendo en líneas de crowdlending como ya ha pasado en Reino Unido con Barclays y el Santander. Costará más o menos, pero acabará pasando aquí también.
¿Qué crees que le falta al sector para ser visto como una alternativa a la banca tradicional?
Creo que se debe de cambiar el chip de la cultura financiera a todos los niveles: el banco debe reinventarse.
Todo es cuestión de tiempo, pero, de momento, es necesario que los empresarios vayan conociendo estos nuevos productos financieros y confiando más en ellos.
¿Cuáles son los próximos pasos que planea llevar a cabo ACCIÓ en el contexto de su colaboración con los servicios financieros online?
Nuestra idea es continuar hasta final de año con las jornadas sobre financiación alternativa.
Además, a partir de septiembre, empezaremos a realizar talleres de financiación internacional, donde incluiremos también opciones de financiación alternativa.
Asimismo, y como nos interesa sobre todo generar confianza entre las empresas, próximamente lanzaremos una convocatoria pública donde acreditaremos a aquellas plataformas de financiación alternativa que cumplan con unos requisititos mínimos de calidad y que se rijan por un comportamiento empresarial ético. Esta iniciativa es pionera en España, como ya lo fue en su momento el catálogo, y con ella queremos reiterar nuestra firme apuesta por el sector.




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