El principal efecto de la crisis financiera global iniciada en 2007 fue la contracción del crédito por parte de las entidades bancarias. Esto, que indudablemente afectó a las grandes corporaciones, tuvo su mayor repercusión en quienes dependían de forma prioritaria de los bancos para financiarse: particulares y pymes.
En el caso de las segundas la situación no era irremediable ya que, aunque menos conocidas, ya existían vías alternativas de financiación enfocadas a las pequeñas y medianas empresas. El problema residía en expandir, fomentar y normalizar su uso para no depender de una única fuente. En este contexto, es de agradecer la iniciativa de Acció 10, la agencia para la competitividad de la empresa dependiente de la Generalitat de Catalunya, que el pasado mes de septiembre presentó su Catálogo de financiación alternativa, una guía que pueden usar las empresas para buscar recursos económicos fuera de los cauces habituales.
El catálogo ofrece información de más de medio centenar de empresas y organismos que, por la vía de la deuda y de la inyección de capital, pueden proveer de financiación a las pymes. LoanBook está presente en la sección de deuda, en el apartado de micromecenazgo de deuda (crowdlending), modalidad definida como la capacidad de generar créditos a empresas con la participación de inversores que participan en el préstamo a través de plataformas de financiación participativa, vía online.
LoanBook mostró su apoyo a la iniciativa de difusión que supone el Catálogo de financiación alternativa con la participación de varios de sus directivos en el acto de presentación. La propuesta de LoanBook tuvo una especial buena acogida entre el numeroso público de pymes que asistió al acto, ya que, de todas las alternativas de financiación que existen actualmente, la financiación de capital circulante que ofrece LoanBook es, con creces, la principal necesidad que tiene cualquier pyme para su financiación diaria.
